lunes, 8 de noviembre de 2010

Lunes 8 de noviembre de 2010


El inicio de la semana ha sido sumamente tranquilo. En ocasiones el docente tienen la tentación de pensar como el resto de la sociedad: los jóvenes pasan de todo. Sin embargo, nuestros adolescentes necesitan argumentos para pensar. Si no les damos argumentos para ser críticos, si favorecemos el mismo ritmo que impone la sociedad, si no ayudamos a leer la realidad de otro modo y si nosotros mismos no estamos al día en la tarea educativa favoreceremos que las próximas generaciones emerjan aletargadas ante los posibles conflictos sociales.
La experiencia de hoy me dice que a estos alumnos apáticos también les preocupan las cosas que ocurren a su alrededor. Que se posicionan y que en el día a día aprenden a argumentar y defender sus ideas. La presencia del Papa Benedicto XVI en España este fin de semana ha dado para dialogar en la clase, pero sobre todo para entender que ellos no son indiferentes.
En cuantas ocasiones deberemos ponernos en su lugar para lograr que el aprendizaje sea, realmente, significativo.

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